Diferenciar el Jamón Serrano del Jamón Ibérico
El Jamón Serrano y el Jamón Ibérico
Conocer la diferencia entre jamón curado, también conocido como jamón serrano, y el jamón ibérico es esencial a la hora de realizar una compra de este tipo de productos.
En Ibéricos Brisa no solo vendemos la mejor calidad, sino que también queremos extender la cultura alrededor del jamón y ayudar a reconocer los productos de calidad.
En esta entrada vamos a esclarecer cuáles son las diferencias entre el Jamón Ibérico y el Jamón Serrano, ya que hay una serie de elementos que nos permiten establecer las diferencias entre estos dos tipos de jamones.
Puntos en los que podemos diferenciar al jamón serrano del jamón ibérico
Son varias las características que definen a los diferentes tipos de jamones y que tenemos que conocer a la hora de adquirir una pieza u otra para tomar la decisión acertada.
La raza
El jamón ibérico procede de cerdos de raza ibérica, esta raza de cerdos sólo se encuentra en la península por lo que es un producto 100% único de nuestro país. El jamón serrano se elabora con cerdo blanco, otro tipo de cerdo diferente al ibérico.
La procedencia
El cerdo ibérico solo se encuentra en la Península Ibérica, por lo que únicamente España y Portugal pueden producir este tipo de jamón, ya que únicamente en estos países es donde se dan las condiciones climatológicas perfectas para la producción de este manjar.
El tiempo de curación
El proceso de curación entre el jamón serrano y el ibérico es el mismo, ambos se entierran en sal, pero hay un aspecto diferenciador: el tiempo.
Los cerdos de raza ibérica poseen la capacidad de infiltrar grasa en el músculo, lo que hace que el jamón ibérico necesite mayor tiempo de curado para que quede en su punto. Mientras que el jamón serrano necesita 15 meses de curado, el ibérico necesita entre 24 y 36 meses de curado en la bodega.
La infiltración de grasa
Una de las características diferenciadoras del cerdo ibérico es que este animal tiene la capacidad de infiltrar la grasa en el músculo, algo que ni siquiera los cerdos blancos pueden hacer. Esto hace que su carne sea más sabrosa que la de los cerdos blancos y, por ende, necesite más tiempo de curación y obtenga ese color vetado y sabor tan característicos del jamón serrano.

El color de la pezuña
La forma más sencilla para diferenciar un ibérico de un serrano es por el color de la pezuña. La del ibérico es completamente negra y la de un cerdo blanco es del mismo color que el resto de la pieza.
Los precintos
La normativa de precintos se aprobó en 2014 para evitar los fraudes a la hora de etiquetar los ibéricos. Esta establece que el precinto negro es para el cerdo 100% ibérico, el rojo para el 75% al 50% ibérico y el precinto blanco es para el jamón de cebo ibérico.
El color de la carne
El jamón ibérico tiene un color rojo más intenso y brillante debido a la grasa y al tiempo de curación superior, mientras que el jamón serrano tiene un color más claro que el ibérico.
El sabor
El jamón ibérico de bellota tiene un sabor excepcional, la infiltración de la grasa en el músculo, junto con una alimentación a base de bellotas y hierbas aromáticas y el ejercicio que hace el cerdo en La Dehesa durante la época de Montanera, dan como resultado una carne muy jugosa, de sabor intenso, con infinidad de matices y un aroma inigualable. En cambio, los jamones serranos tienen un sabor más suave y ligero y su grasa no puede presumir de la textura jugosa que si tiene una loncha de un jamón ibérico.
Ahora que ya tienes claro las principales diferencias entre el ibérico y el serrano solo queda que te decidas por uno de los dos y no dudes en explorar toda la selección de jamones ibéricos que tenemos en Ibéricos Brisa, con la mejor calidad para que disfrutes de todos los matices que tiene este manjar. Si tienes cualquier duda, no dudes en contactarnos.
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